De la observación del juego a la formación del jugador.

Aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo tiempo por pasado fue mejor, mañana es mejor…!

Vivimos momentos donde alcanzar información se ha convertido en algo relativamente muy fácil podemos conseguir datos de todo lo cuantificable. Transformar esa información en conocimiento es otra tarea y allí radica un problema ya que esa información puede llegar a desinformar.

Porque el problema no es la información, sino la clave de interpretación. El problema no son los datos, sino como interpretarlos. El problema no son los datos sino la teoría con la que observamos el juego. La idea es convertir esa información muy valiosa por cierto, en mayor capacidad de análisis. Los datos deben incrementar nuestro poder de observación.

Para analizar el juego lo primero que hay que entender es que el todo es algo mucho mayor que la suma de las partes, hay que partir de un análisis global, porque lo que sucede con las partes es mucho mas fácil entenderlo si se comprende el todo.

Lo primero que deberíamos hacer es ubicar al jugador y su función en el espacio de juego, para eso lo mas importante es conocer la regla como bien afirma Graciela Schienes no hay juego sin reglas, en realidad el juego es la regla.

Con el arquero se suele cometer el error de determinar su función por la excepción, el reglamento establece que es el único jugador que puede tocar la pelota con la mano en una determinada porción del terreno de juego, el área grande, y solo en algunas ocasiones (si el balón es impulsado por un jugador del equipo contrario o un compañero de manera involuntaria o intencionalmente con una parte de su cuerpo que supere la cintura); esta particularidad hace que muchos limiten su rol a la defensa del arco y a desarrollar casi con exclusividad su peculiar privilegio.

Esto no quiere decir en absoluto que no se priorice su rol defensivo y su tarea primordial de impedir el gol, pero si reconocer,que el juego tiene diferentes niveles de percepción que generan diferentes niveles de conciencia y su aporte puede comenzar mucho antes que el balón llegue a las inmediaciones del arco y ademas tomar decisiones en la elaboración del juego en su conjunto.

Por este motivo es muy común observar que la gran mayoría de cursos de entrenamiento parten de desarrollar lo que se conoce como técnica especifica o en el mejor de los casos lo hacen desde la táctica individual exclusivamente, ocupándose de su rol de salvador circunstancial.

Durante mucho tiempo la defensa del arco fue tomada como el rol fundamental de la linea defensiva, ante la perdida del balón la primer consigna defensiva era retroceder para defender el marco , luego paso a ser obstaculizar el avance y por ultimo la prioridad es la recuperación de la pelota lo mas rápido posible, hoy en día respetando especificidades los bloques cortos con funciones polivalentes de apoyo mutuo entre las distintas lineas son una condición no negociable. El arquero acompaño este proceso, es muy común ver como colaboran en la recuperación de la pelota haciéndose cargo de mayor espacio de campo, como así también realizar apoyos para conservar la posesión del balón tomando decisiones a la hora de la elaboración del juego; no obstante su entrenamiento no acompaño ese desarrollo y en etapas formativas aun es una asignatura pendiente.

Ubicar el rol del arquero en el conjunto debería ser el comienzo de la formación, su ubicación espacial con respecto a la posición de la pelota su particular radio de acción, es el único jugador que debe cubrir 180 grados y siempre tiene la cancha de frente sin lado ciego, lo faculta para ordenar a sus compañeros con mayor precisión y certeza, algo que los defensores deberían aprovechar manteniendo contacto visual y comunicación permanente.

Este año intentaremos dar forma a una metodología que piense el entrenamiento desde los fundamentos y los conceptos para intentar contrarrestar una corriente imperante que lo hace desde lo físico-técnico, observar para comprender y desde la comprensión del juego pensar la formación y el entrenamiento.

Marcelo Luis Alvarez

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Feliz 2020

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