PST – Etapas Formativas

¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?
T.S. Eliot

Durante una serie de conferencias que realizó Marcelo Bielsa en los últimos años, afirmó en reiteradas ocasiones que el fútbol evolucionó en varias direcciones, la competencia, la infraestructura, la captación, la detección del talento, pero el proceso formativo no acompañó esta evolución.

Antiguamente el jugador adquiría las destrezas del juego de manera autónoma jugando muchas horas entre pares sin participación de los adultos, de allí la afirmación del mismo Bielsa, cuando dice ¨la mejor manera de formar un jugador es no interviniendo¨, o de Johan Cruyff cuando afirmaba: ¨jugaba cuatro horas en la calle y una en el AJAX, donde creen que aprendí a jugar¨. El diamante llegaba en bruto, el formador pulía las aristas que sobraban y el jugador estaba listo para competir.

Esta realidad ya no existe los espacios libres son cada vez mas escasos y en muchos lugares sinónimo de peligrosidad, el tiempo libre del niño tiene otras atracciones, en general mas sedentarias y el aprendizaje se realiza con la participación activa de un adulto. Es ahí donde a mi juicio radica el mayor problema de la formación, no se encontró un proceso pedagógico creativo que reemplace la formación autónoma de antaño, se reconvirtieron los procedimientos que se utilizaban para pulir e intentaron darle categoría metodológica, eso no alcanzó y se vive de la nostalgia del potrero. Arsene Wenger exitoso técnico del Arsenal ingles por mas de 20 años, hoy colaborador de FIFA, identificó claramente el problema, recientemente expresó, la educación es desarrollar la toma de decisiones y no lo estamos haciendo bien.

Esto nos pone ante un desafió,si acordamos con este diagnostico, desde ya manifestamos un pleno acuerdo, debemos actuar en consecuencia.

PST (pedagogía y sensibilidad táctica) es un primer intento de dar respuesta a esta demanda, creemos que es un proceso de aprendizaje permanente (pedagógico), que se alimenta de la interacción sensible del entrenador con el jugador (sensibilidad), y que esta enfocada preponderantemente en la toma de decisiones (táctica).

Todo proceso formativo debe respetar etapas biológico-pedagógicas que deben ser ajustadas y adaptadas a las distintas edades. Es por ese motivo que realizar un paralelismo con la enseñanza académica nos puede ser de mucha utilidad.

Fundamentalmente definimos tres etapas de enorme importancia, base, fútbol infantil pre-competitivo, escuela primaria ( fútbol 7 o fútbol 8 según edades entre 9 -12 años), especialización, fútbol juvenil, escuela secundaria (13 a 17 años) y etapa de perfeccionamiento para la competencia profesional, universidad (18 a 21 años). Las edades son referenciales, con las especificidades correspondientes, a partir de ahí todo es rendimiento.

Etapas formativas.

La primera etapa, la base, es la iniciación del juego, es la etapa donde la fase sensible se encuentra abierta es la edad donde repetir es jugar, al niño nada lo hace mas feliz que el otra vez, es el momento que debemos aprovechar para incorporar los fundamentos, edificar un patrón motor adecuado puede resultar mucho mas fácil a estas edades, es el momento de la repetición fundante y la subjetivación del movimiento, es decir lo practicado debe ser incorporado como algo que sirve, el niño aprehende y hace suyo el fundamento enseñado porque le sirvió para resolver de manera eficiente una jugada, es indispensable aclarar que este proceso es singular, esa experiencia es producto de una asociación particular en muchas ocasiones irrepetible. El final de esta etapa es el inicio de la competencia reglamentaria, es por eso que debe ser acompañada por el conocimiento del reglamento (la regla es el juego) y la ubicación en los nuevos espacios de juego.

La segunda etapa, la de especialización, es quizás la mas importante estamos en medio de la pubertad y los cambios físico-biológicos van acompañado de una maduración intelectual que favorece la comprensión del juego, aquí es muy importante desde lo condicional re-adaptar coordinativamente al jugador a su nueva estructura corporal, quizás el ultimo momento para modificar patrones motores de manera natural, es el periodo de conceptualización del juego, la incorporación de los conceptos debe respetar un proceso lógico lo que hemos denominado OCDE: observar-comprender-decidir-ejecutar, es clave para desarrollar la toma de decisiones y lograr la tan ansiada cultura táctica del jugador. La metodología es la clave de esta etapa, respetar espacios y contextos situacionales es fundamental, la observación se favorece independizando el ojo del movimiento para eso es indispensables que las sensaciones sinestecicas se ocupen del espacio, la comprensión se verá beneficiada extrayendo conceptos de lo que se hizo bien, entrenando situaciones referenciales asociadas al juego se ayudará a reconocer el contexto y acelerar la decisión, la identificación perceptiva de la situación por ende sugerirá la ejecución correcta del movimiento, es fundamental entender este proceso de practica como una forma particular de repetir sin repetir. Incluso en esta etapa es conveniente re-definir el rol de la competencia, dándole el lugar primordial de evaluación de lo aprendido, priorizandolo por encima del resultado deportivo.

La etapa de perfeccionamiento esta signada por la incorporación de los hábitos, si los conceptos fueron bien abordados la tarea es una consecuencia natural del entrenamiento, siempre debemos tener en cuenta que necesitamos pensamientos para un cuerpo en movimiento y los transformamos en conocimiento a través del hacer, no de la teoría, practicar los conceptos es lo que conduce al verdadero cambio.
Para que los cambios se sostengan es necesario practicarlos hasta que se vuelvan habituales y naturales, cuando ya no haya esfuerzo y no pensemos en ello. Practicar nos permite acceder a una experiencia sensible de aquello que sabemos. Es traer al campo de la acción todo conocimiento teórico que hemos leído, nos han impartido, o que surge de nuestras observaciones. Ponerlo a prueba, y que en su actividad, aquel saber se interrogue a sí mismo.
Mediante el entrenamiento se pretenden crear estructuras mas o menos estables: hábitos.
Cada vez que un hábito se instala, pasa a ser información inconsciente que funciona en nosotros. El habito nos permite ejecutar sin tener que pensar, en situación de partido nos va a poner mas cerca de la solución de lo inesperado, lo aleatorio, lo contingente, que es lo mas difícil de desentrañar dado la gran variabilidad de este juego.

Este proceso debe ser considerado producto de una construcción de aprendizaje permanente, donde seguramente se producirán conflictos, y como en todo conjunto de fases donde actúan mas de una variable, los desarrollos no serán lineales sino desiguales y combinados, es indispensable la sensibilidad del entrenador para poder detectar estas situaciones y poder responder con acierto, se trata de experiencias singulares que atraviesan emocionalmente al sujeto en cuestión y no tienen un tiempo determinado de estabilización ni garantías de concretizarse.

El aprendizaje como construcción.

Si entendemos las particularidades de la construcción del aprendizaje deportivo, seguramente cumpliremos con la meta de formar mayor cantidad de mejores jugadores, y nos alejaremos de las soluciones mágicas muy en boga por estos tiempos, de reemplazar la función critica individual e irrepetible de la relación entrenador-jugador por estructuras de diseño técnico-científico, la formación de los entrenadores y los espacios transdiciplinarios que garanticen una practica entre varios, es el procedimiento mas apropiado para salir exitosamente de esta situación, que por asignación de recursos nos pone en desventaja con relación a otros continentes, satisfacer el deseo de nuestros jóvenes talentos poniéndolos en situación de gozar del juego, es la tarea que debe priorizar nuestra imaginación en lugar de ser consumidores de soluciones cientificistas o tecnocraticas que solo cumplen con el rol de distraernos de la esencia de un juego que supimos dominar. Como están dadas las condiciones, es difícil cambiar nuestro rol de abastecedor de materia prima del gran negocio europeo, pero formando mejor, podemos ampliar y diversificar la oferta de buenos jugadores y aportar a mejorar el espectáculo autóctono y alimentar con la eficacia de la belleza la pasión de nuestros hinchas. No se me ocurre otro punto de partida para revertir una situación que hoy nos es desfavorable.

Marcelo Luis Alvarez

[email protected]

Bibliografía consultada:
Juegos Inocentes, Juegos Terribles. Graciela Scheines.
La acción táctica en el juego. Fiedrich Malho. Naturaleza de la fuerza en el cuerpo y la danza. Roxana Galand.

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