Sobre el diseño de los ejercicios

El profesor Vítor Frade, padre intelectual de la periodización táctica, usa a menudo un concepto con el cual me siento plenamente identificado: “El entrenamiento es un traje hecho a medida”.

Frade tiene más de sesenta años y apela a una metáfora que en esta época estandarizada, de tres a lo sumo cuatro talles (S, M, L, XL) quizás muchos no entiendan de que se trata.

Para diseñar un traje a medida se necesita un sastre, un artesano,  en estos tiempos de recetas fáciles, de recortar, copiar y pegar, eso requiere de otra lógica.

Algo más joven que Frade aún tengo en mi placard tres trajes hechos a medida y recuerdo todo lo que trabajo Hans, mi sastre, para confeccionarlos, ponernos de acuerdo en el modelo,  elegir la tela adecuada, tomar las medidas con la previsión de cierta holgura, hilvanar a mano, probar, corregir, volver a probar, gracias a él descubrí que tengo mi hombro izquierdo más caído que el derecho, y mi brazo diestro es algo más largo que el otro, si si, un gran observador, seguro conocedor  con gran experiencia y profundo amor por su oficio,  un artista con imaginación.

Transportado a nuestra tarea, lo primero que hay que determinar es a qué medida ajustar el traje, en mi criterio hay tres puntos primordiales, uno a la medida del jugador, otro a las consideraciones generales del juego y por último, el más importante,  a la idea del entrenador.

Además hay que aclarar que con una determinada identidad en el gusto y estilo, los trajes se cambian según la ocasión.

Es por eso que el diseño de los ejercicios es una tarea artesanal que hay que adaptar a cada jugador y a cada equipo en particular, si bien hay consideraciones que se repiten porque tienen que ver con un estilo de entrenamiento, las recetas no son aplicables.

En el artículo “Entrenamiento por conceptos” prometí publicar vídeos de ejercicios para trabajar los conceptos allí especificados, aquí presento algunos que espero les puedan servir para desarrollarlos.

Algunos pueden usarse como entrada en calor, otros son condicionales, con situaciones técnico tácticas o utilizados de manera lúdica pero con algún contenido conceptual. Si bien no existen las recetas todo se puede adaptar.

A modo de reflexión les transcribo el ultimo párrafo del libro «Complejidad y deporte» de Editorial INDE que mucho me ha ayudado en esta cuestión:

«Si consideramos que cada persona posee una dinámica intrínseca diferente, que va cambiando con el tiempo, y que cada contexto es a su vez cambiante no podrán darse recetas universales. También sera imposible  anticipar que tipo de ejercicios o que estimulo de entrenamiento va a resultar clave para promover el proceso de autoorganización de cada situación particular. La única receta es individualizar y hacerlo en función del espacio, tiempo y contexto particular; es decir, en función de los constreñimientos inmediatos. Todo un reto para los futuros profesionales de la actividad física y deportiva».

Marcelo Luis Alvarez

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